Han sido diversas las ocasiones las que en este blog me he ocupado (y preocupado) por la Dirección Pública Profesional (DPP) como eje vertebral del proceso de transformación de la gestión pública, y en esa línea se acaban de celebrar las Jornadas sobre “La Dirección Pública Profesional y su papel en la transformación del modelo de Administración Pública”, organizadas por la Consejería de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, y el Instituto Canario de Administración Pública (ICAP), con la colaboración de Wolters Kluwer.

En las Jornadas, seguidas por más de 800 personas (auténticos agentes del cambio) se apuntaron, de la mano de las mejores mentes expertas, algunas claves de interés para avanzar en el tortuoso camino hacia la profesionalización de la DPP. Profesionalización porque nadie se plantearía entrar en un quirófano a realizarse un triple by-pass si el bisturí lo llevase una persona que simplemente estuviese allí por ser amigo, por ejemplo, de la Gerente, del Director General de Sanidad, sin acreditar conocimientos técnicos, competencias profesionales ni ningún tipo de experiencia como médico. Pues del mismo modo no se puede entender que el papel de la dirección pública, tan relevante en la definición y ejecución de las políticas públicas, en la asignación del gasto y en el servicio a las personas resulte indiferente, limitándose la cualificación profesional a la exhibición del carnet del partido o a una sólida amistad (que no sería incompatible con una acreditada competencia profesional).

No es posible resumir en esta entrada las brillantes intervenciones de los ponentes, pero sí me gustaría reseñar, al menos, una idea fuerza de cada una de ellas. Comenzaba la primera de la jornadas con la inauguración del Consejero, Julio Pérez, que expresaba su compromiso activo con la profesionalización poniendo de relieve que esta iniciativa no era algo aislado sino la pieza de una estrategia de diseño del nuevo modelo, inauguración compartida por la Directora del ICAP, Eva de Anta, que acentuaba una idea que comparto absolutamente: las personas en el centro, y cómo sólo así se conseguirá avanzar en la transformación de las administraciones.

Liderazgo transformador de la Dirección Pública Profesional

En la primera de las Jornadas, tematizada en torno al “Liderazgo transformador de la Dirección Pública Profesional”, tenía la oportunidad de abordar la DPP como palanca de cambio y cómo es fundamental en el el proceso de ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en las reformas estructurales exigidas por los Fondos Europeos, ideas tratadas por extenso aquí y aquí.

Continuaba Francisco Longo, abordando los  retos en la profesionalización de la Dirección Pública Profesional,  gestión por resultados y responsabilidad gerencial, detallando las interacciones de la DPP en el modelo de gobernanza y las relaciones político-directivas, porque el impulso político es fundamental. Tal y como expresaba, a pesar del consenso unánime para desarrollar la DPP en el último proceso electoral catalán, falta después pasar de los programas electorales a la realidad.

Cerraba la jornada Víctor Lapuente, exponiendo la dimensión ética en la DPP, y  la correlación con los niveles de calidad de los gobierno, analizando los interesantes resultados de sus investigaciones. En particular, y sobre las preguntas que le realizaban para incentivar y motivar a las personas en el servicio público, la revelación de que la movilidad es uno de los mejores incentivos, saliendo de la zona de confort y generando nuevos espacios de desarrollo profesional.

Características y definición del modelo de Dirección Pública Profesional

En la segunda jornada, tematizada en torno a las “Características y definición del modelo de Dirección Pública Profesional”, contamos con la presencia Fernando Monar, Presidente de la Asociación de Dirección Pública Profesional, que expuso con su habitual cercanía los aspectos básicos de la selección y acreditación del personal directivo, mediante una revisión a los modelos existentes y a las iniciativas en marcha, demostrando que sí se puede y que se trata de aprovechar las experiencias que funcionan para seguir avanzando.

Continuamos con Maite Covisa, Vicepresidenta de la Asociación Canaria de Dirección Pública Profesional, exponiendo el papel de la DPP en el proceso de transformación digital. Lo sabemos todos. Es imprescindible, sin liderazgo directivo seguiremos golpe a golpe, con pequeños cambios, pero sin transformación, porque la base es la transformación cultural, no el elemento digital, tal y como comentamos aquí.

Carles Ramió cerraba las ponencias individuales compartiendo sus reflexiones sobre la captación y la gestión del talento en las administraciones públicas, y cómo resulta necesario acotar el espacio político de los altos cargos para dejar amplitud a la DPP, sin establecer para éstos requisitos demasiado específicos, siendo mejor optar por la selección por ámbitos funcionales.

El broche de oro de la Jornada lo ponía una mesa redonda de conclusiones, moderada por la Directora del ICAP y con la participación de los ponentes del día, en la que se incorporó el Viceconsejero de AAPP y Transparencia, Manuel Martínez, en la que se demostró su compromiso, siguiendo las Jornadas y participando en el debate sobre cómo abordar los retos de futuro que presenta la profesionalización de la Dirección Pública.

Este es el camino, porque la heterogeneidad de perfiles de Dirección Pública NO Profesional es múltiple y variada, desde los amiguetes (de partido, de paddle o de la infancia, es indiferente) a los directivos asintomáticos, que no ejercen ni tienen intención de ejercer, porque la dirección profesional conlleva una gran responsabilidad, mucho trabajo y poco reconocimiento, escenario ante el cual lo más sencillo es sólo lucir como Directivo, pero no ejercer, ni con los responsables políticos (siendo dóciles con el poder), ni con las personas de su equipo (aunque no suelen verlos ni siquiera como equipo). Y con esos “Directivos” no avanzaremos en la transformación de la Administración. 

Buenas noticias 

A lo largo de las jornadas hubo unanimidad sobre una premisa básica para cualquier proyecto, la inclusión del tema en la agenda política. Parece que, en el caso de Canarias, es así. No sólo por la celebración de estas jornadas, promoviendo el debate libre y abierto, la intervención de profesionales expertos de gran calidad y la participación de las personas inscritas en todo momento, el liderazgo de la Directora del ICAP, y el compromiso del Consejero y el Viceconsejero, sino que el propio Consejero anunciaba que en la futura Ley de Empleo Público se regulará la Dirección Pública Profesional, lo que permitirá desarrollar las previsiones del Estatuto del Empleado Público y, a partir de ellas, se podrá reglamentar las cualidades, las características, el régimen de empleo, la retribución, la carrera y el modo de designación y el cese del directivo público profesional (la noticia aquí). Pasando del thinking al doing.