Hecho mejor que perfecto. Con esa filosofía nace el Código de Buenas Prácticas en la Contratación pública que desde el grupo de Integridad en la Contratación de la Red de municipios por la transparencia y la participación ciudadana de la FEMP, que tengo el honor de coordinar, hemos elaborado. Porque después de casi tres años desde la entrada en vigor de la Ley de Contratos decidimos hacer una radiografía de aquellas iniciativas de mayor éxito e implicación para garantizar la introducción de la integridad como uno de los pilares de la contratación, pasando del thinking al doing. El planteamiento: ofrecer así al conjunto de las entidades locales, parámetros de actuación, ejemplos de prácticas que pueden servir de inspiración y una herramienta que permita la aplicación de las técnicas de benchmarking.

Porque la integridad no es un plano filosófico, la falta de integridad en la contratación tiene un coste. En eficiencia, en eficacia y en calidad de los servicios públicos. No nos los podemos permitir. La mejor opción era la de poner en valor la labor desarrollada por algunas entidades del Sector Público, que frente al gran volumen de novedades que conllevó la Ley realizaron una apuesta específica por la integridad, adoptando buenas prácticas que no sólo garantizan el cumplimiento de la norma, sino que van mucho más allá, mejorando los estándares legales de integridad, ofreciendo así un espejo en el que mirarse a otras entidades que quieren emprender algún proyecto en esta línea de políticas públicas, mediante la sistematización de las buenas prácticas en esta obra.

El Código se estructura en tres bloques, siguiendo los ejes del marco normativo.

I.- Integridad

El primer bloque recoge experiencias exitosas en materia de integridad, todas ellas de carácter transversal, pues la integridad comprende el conjunto de la actividad en materia contractual, en realidad, extensiva al conjunto de la actividad. Se recogen experiencias de carácter global, como el Plan de Integridad en la Contratación Pública del Ayuntamiento de Vigo o el Código ético de la Diputación Foral de Guipúzcoa, pero también ejes fundamentales del valor integridad, como es el mapa de riesgos que ha desarrollado el Consello de Contas de Galicia, tan alineado con las técnicas de Compliance en la contratación pública, así como el sistema de denuncias o alertas de irregularidades, analizando una amplia variedad de ejemplos, un ámbito fundamental ante el reto de transposición de la Directiva comunitaria, así como aspectos de especial impacto como es la función interventora en relación con los contratos menores.

II.- Racionalización

El segundo bloque aborda una de las claves en la gestión pública en general, pero muy especialmente de la contratación pública, como es la racionalización. Considerando que la actividad contractual representa entre el 15-20% del PIB de España es preciso llevar a cabo una gestión orientada precisamente a la racionalización de los recursos públicos, tal y como postula la propia norma. Y ahí es precisamente donde encaja perfectamente la programación de la contratación, a través del Plan Anual, analizando el ejemplo del Ayuntamiento de Logroño. Racionalización en la que resulta preciso contar con personal profesional y profesionalizado, donde ocupa un lugar preferente la formación, con modelos a seguir como la Formación Mooc del IAP de Andalucía. Pero para racionalizar tenemos que tener información sobre la gestión, hacer evaluación, con prácticas como las fichas de seguimiento para la mejor de la eficacia y la eficiencia del Ministerio de Defensa o la figura de las Unidades de control y seguimiento de la contratación. Racionalización que exige también responder a los retos sociales, ambientales y de emprendimiento, siendo clave la utilización de cláusulas para la igualdad en los criterios de adjudicación, del Instituto Vasco de la Mujer, o la inclusión de las PYMES en la estrategia de la contratación pública, como sucede con el Ayuntamiento de Valladolid.

III.- Contratación electrónica

El tercer bloque se refiere a un ámbito estratégico como es la contratación electrónica, con prácticas destacadas impulsadas por el marco legal. Así sucede, por ejemplo, con la iniciativa “TheBuyForYou”, del Ayuntamiento de Zaragoza, aprovechando las oportunidades de los datos abiertos; pero también con la utilización de tecnologías innovadoras como el Blockchain en la Comunidad Autónoma de Aragón, tanto por descubrir….. Tecnologías que también facilitan el apoyo y asistencia a los municipios ante los retos y dificultades que se presentan, como lo demuestra el crecimiento exponencial de la Central de Contratación de la FEMP. Para finalizar, recordamos las bases propias y la simbiosis que entre contratación electrónica y transparencia nos permiten las nuevas tecnologías, analizando la experiencia de contratación electrónica de la Universidad de Alcalá y cómo impacta en la transparencia electrónica en la ejecución del contrato en Aragón.

Gracias. Porque todo ello ha sido posible gracias a la generosa (y desinteresada) contribución de grandes expertos, por orden de colaboración, Javier Vázquez Matilla, Jaime Pintos Santiago, Ylenia Díaz Morón, Patricia Iglesias Rey, Miguel Ángel Blanes Climent, Jordi Manau Terrés, Montserrat Jorba Muñoz, Bernabé Palacín Sáenz, Pilar Batet Jiménez, Álvaro García Molinero, José Manuel Martínez, Consuelo Doncel Rodriguez, Rosario Delgado Fernández, Asunción Sanmartín Mora, Miguel Ángel Bernal Blay, Maria Saldaña Torres, Guillermo Yáñez Sánchez, Roberto Magro Pedroviejo y Sofía Fernández Gonsálvez. Agradecimiento muy especial a dos de las personas autoras, que, además, han asumido el apoyo en las labores de coordinación adjunta, como son Pilar Batet y Bernabé Palacín. Gracias también a Rafael Jiménez Asensio que, con su maestría habitual, ha impartido la conferencia magistral en el acto de presentación el día 28 de enero.

Con esta obra se da continuidad a la labor temprana de este Grupo de Trabajo que comenzó con la elaboración del «Decálogo de Integridad en la contratación pública local» en el año 2018 y se desarrolló con la exitosa publicación, en el año 2019 de la “Guía de Integridad en la Contratación Pública Local”, todo un referente en el ámbito de la integridad pública. Por ello también, gracias a José Nuño Riesgo, Secretario General de la Red, siempre dispuesto a impulsar proyectos como éste que contribuyan a la mejora de la gestión pública local, gracias que se hacen extensivas al Presidente de la Red, Carlos González Serna, por el gran papel que ésta desarrolla en el complejo mundo actual, y a todo el equipo de la FEMP, en especial a Judith Flórez, Directora General de Servicios Jurídicos y Coordinación Territorial, y José Luis Garrote, Subdirector de Modernización Administrativa. Y gracias, en particular, por haberlo hecho posible en un año como éste, el 2020, marcado por la pandemia, por las urgencias, y por las dificultades, en un entorno en el que precisamente se puso de manifiesto que la contratación pública forma parte del núcleo duro de la acción pública, no sólo para la provisión de bienes y servicios, sino para garantizar los derechos de la ciudadanía. A por el próximo reto¡

NOTA: Puedes acceder íntegramente a la obra en formato electrónico y descarga gratuita en el siguiente enlace.