Con la que está cayendo en la administración local desde hace unos años, la Ley 19/2013, de Transparencia, las Leyes 39 y 40 de 2015, de Procedimiento Administrativo Común y de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, el Reglamento General de Protección de Datos y su previsión de desarrollo en Ley Orgánica, a las que en el ámbito local, hay que añadir el Real Decreto 128/2018 y Real Decreto 4/2017 ¿por qué innovar? Ejerciendo de gallega yo pregunto ¿Por qué no?

Con mil tareas pendientes, escasez de recursos personales, de medios materiales y numerosas obligaciones que el BOE incrementa exponencialmente, puede parecer lógico que las personas al servicio de la administración local, sitúen la innovación al final de esa lista de tareas. Pero las razones son muchas.  La primera, porque la administración está al servicio de los ciudadanos, al mejor servicio y de máxima calidad y, en la actualidad, eso sólo es posible desde enfoques innovadores, por eso es preciso desmontar algunas mentiras y afirmar grandes verdades, y plantearnos el concepto de innovación, desde las lecciones aprendidas que la experiencia nos ofrece. De ahí la iniciativa de coordinar un monográfico sobre innovación de la revista El Consultor para dar mayor visibilidad a la innovación en la gestión pública.

Porque la innovación es una visión, un elemento transversal que debe aplicarse a todos y cada uno de los ámbitos en los que se desarrolla la actividad pública: en recursos humanos, archivos y política documental, en las oficinas de asistencia en materia de registros, en participación ciudadana, en gestión económica y ¿por qué no? en redes sociales, una de las asignaturas pendientes de las administraciones para acercarse a la sociedad.

Porque una Administración que no innova es una administración que está de espaldas a los ciudadanos, a una sociedad que se encuentra en un estado mucho más avanzado que algunas administraciones, que se maneja con facilidad y comodidad no sólo con las nuevas tecnologías, sino con todas las implicaciones que ha incorporado a su vida cotidiana y que se la hacen más fácil. Porque el ámbito local, a pesar de su fragmentación y de su escaso dimensionamiento, ofrece extraordinarios ejemplos de proyectos e iniciativas innovadoras con excelentes resultados en términos de satisfacción ciudadana. Y como ejemplo de ello os animo a ver este magnífico vídeo del Ayuntamiento de Mollèt de Vallés

https://www.youtube.com/watch?v=Ycge-XK1AvE&app=desktop

O bien acudir a citas imprescindibles como el Congreso LocalTIC de Cunit, donde se concentran personas que han sido inoculadas con el virus de la innovación

De izqda.a derecha, Begoña Ballvé, Vanesa Vilaseca, Joana Miñarro, yo misma y Laura Almonacid #MujeresenelSectorPublico

Con este especial de Innovación hemos demostrado que la innovación llega a aspectos de la gestión local que pudieran parecer tan áridos y poco fértiles como es el control financiero, porque existen ya experiencias de éxito probado y comprobado de proyectos innovadores, como la Oficina de Gestión del Cambio de la Diputación de Huelva, e iniciativas colaborativas que generan redes de innovación entre empleados públicos, con independencia de su entidad o lugar geográfico, como InnovacionOnTour, un proyecto que si no conoces debes conocer ya consultando accediendo a la información aquí.

Porque en la actualidad conviven en el seno de las entidades locales empleados públicos cuyo contacto con la administración difiere mucho en relación con los medios a su disposición y en su trayectoria profesional. De la innovadora máquina de escribir a los expedientes electrónicos, de la administración sin papeles, a “trabajar en la nube”. Empleados públicos que aprenden a manejarse en su gestión diaria con conceptos ajenos, que se han convertido en metajurídicos, como metadatos, interoperabilidad y seguridad, todos ellos en clave tecnológica.

Pero que también tendrán que familiarizarse con nuevos escenarios, que no son sino el producto del nuevo marco jurídico aplicable al conjunto de las Administraciones Públicas, y más allá de ello, con sus conceptos y aplicaciones prácticas, con la mejora contínua que suponen las dinámicas de innovación, abriendo puertas y ventanas de las organizaciones, dando entrada a la participación ciudadana, pues la administraciones innovadoras giran en torno a un eje fundamental: el gobierno abierto, y las posibilidades que ofrece.

Por eso quisiera agradecer al magnífico equipo de autores que han colaborado en este especial, tan necesario, aportando su conocimiento, su experiencia y su visión innovadora de la gestión pública, en particular de la gestión pública local, con la riqueza y variedad que la caracteriza, porque nos ayudan a enfocar las “gafas de innovar” para ofrecer una nueva mirada a viejos problemas, a esa burocracia que tanto se achaca a la administración. Un magnífico y selecto equipo de colaboradores integrado por (por orden de aparición): Carles Ramió, Miquel Salvador, Manuel Serrano, Mikel Gorriti, Marta Alba, Magda Lorente, Laura Almonacid, Gerardo Bustos, Amalia López, Alberto Ortiz, Francisco Rojas-Martín, Loredana Stan, Ana Báez, Sara Hernández, Fermín Cerezo y Borja Colón. Estos últimos conformando el extraordinario proyecto de #InnovacionOnTour

Porque aunque utilicemos muchos anglicismos “deep learning”, “machine learning”, “blockchain”, “big data”, “open data”, porque aunque hablemos de Inteligencia Artificial, de smart cities, la verdadera innovación está en las personas, que sí son smart. Respondiendo a la pregunta que da título a esta presentación a la inversa ¿Por qué no innovar? No hay excusas, la innovación debe estar en el ADN de la Administración del SXXI.